Especies amenazadas en España se recuperan con espacios naturales protegidos

La superficie natural protegida en España abarca actualmente un 27% del territorio terrestre y un 8% del marino, lo que ha servido para que algunas especies amenazadas de extinción recuperen sus poblaciones gracias a la inclusión de sus hábitats en la Red Natura 2000, que constituye el conjunto de zonas bajo protección más extenso del mundo.

España aporta un 18% de la superficie de la Red Natura 2000 y en sus zonas protegidas habitan un 37% de la flora y también de la fauna existente en la UE, siendo uno de los países más ricos en biodiversidad de la Unión Europea. La Red Natura 2000 ha servido para que las especies más amenazadas en España estén recuperando su población como el oso pardo, el águila imperial, el quebrantahuesos y el lince ibérico.

En este sentido, Guillermo Palomero comentó que los osos habitan en lugares protegidos por la Red Natura 2000 tanto en la Cordillera Cantábrica como en los Pirineos, donde han dejado de estar en peligro de extinción o tener “una población esperanzadora”.

Palomero achacó esta circunstancia a las “alianzas” tejidas entre la Fundación Biodiversidad, el apoyo financiero de los proyectos comunitarios LIFE y algunas empresas, pero sobre todo por “la implicación de los líderes locales”.

Alianzas

Gonzalo Saénz de Miera indicó en relación a la biodiversidad que “el cambio climático es una realidad” y se trata del “principal reto al que se enfrenta la humanidad” por acarrear “consecuencias muy graves” desde los puntos de vista económico, social y ambiental debido a la subida de las temperaturas, la elevación del nivel del mar y a la mayor ocurrencia de fenómenos climáticos graves.

Sáenz de Miera añadió que “la buena noticia” es que ello se debe a “un modelo energético actual basado en los combustibles fósiles, que representan el 80% de las emisiones de CO2”, por lo que abogó por cambiar la manera de producir y consumir energía para que su uso sea cada vez más eficiente y procedente de fuentes limpias.

Además, se mostró convencido de que “es posible descarbonizar el sistema energético y económico” hacia 2050, lo cual generará “múltiples oportunidades económicas y de generación de empleo”, pero las empresas necesitan “políticas” con objetivos a 2020, 2030 y 2050, al tiempo que consideró necesarias las alianzas entre las administraciones públicas, las ONG y el sector privado.

“Figura amiga”

Por otro lado, Juan Carlos Atienza comenzó dando la “mala noticia” de que el planeta se encuentra actualmente “metido de lleno en la sexta gran extinción de especies”, con tasas de desaparición similares a las de hace 45 millones de años que abocaron a la aniquilación de los dinosaurios, aunque con la singularidad de que en este caso se debe a actividades humanas, mientras que las anteriores fueron por meteoritos, erupciones volcánicas o explosiones de supernovas.

Sin embargo, Atienza comentó que “la buena noticia” es que se sabe cuál es la causa de esa pérdida de biodiversidad y cuáles son las posibles soluciones a través de convenios y lugares de interlocución en el marco de las Naciones Unidas. “Nos encontramos tanto en España como en Europa con buenas leyes y buenso planes, pero no somos capaces de llevarlos cabao. Siempre hay fuerzas que van en contra del objetivo de conservar la biodiversidad”, apostilló.

Por último, Tomás Rueda, secretario del Consejo de Gestores de Reservas de la Biosfera y coordinador de la Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves, indicó que esta “figura amiga” surge a comienzos de la década de 1970 para conservar la biodiversidad de algunos lugares en lugar de otras “clásicas” como los parques naturales o los parques naturales, que en ocasiones “no han sido bienvenidas por las poblaciones humanas locales”.

Rueda señaló que las reservas de la biosfera suponen “un acicate para las poblaciones locales” que viven de actividades tradicionales muy antiguas como la agricultura y la ganadería, y que han modelado el paisaje gracias a ellas.

Son las conclusiones del debate sobre