Proyecto Guau para socializar a futuros perros terapia

Los perros de terapia son especialmente adiestrados desde pequeños para cumplir su función. El “Proyecto Guau” tiene como objetivo socializar a cachorros para que se conviertan en perros terapéuticos que participarán en programas destinados a personas con discapacidad intelectual, mejorando así su inclusión social y laboral.

Una iniciativa puesta en marcha por Purina, en colaboración con la Fundación Adecco y la Associació CRIT (Gossos d’Assistència de Catalunya) y que celebra su tercera edición. 16 voluntarios de Purina convivirán durante diez meses con Moka y Tana, dos cachorros labradores, para ayudarles a convertirse en perros de terapia. Como novedad este año los voluntarios recibirán formación específica que les capacitará como Auxiliares Técnicos en Intervenciones Asistidas con Perros.

Durante el proyecto, Moka y Tana convivirán con varios voluntarios en su entorno familiar, en períodos de dos semanas, para favorecer que éstos aprendan a relacionarse en diversos entornos y situaciones cotidianas. En horario laboral, los cachorros compartirán espacio con los trabajadores en las oficinas de Purina en Castellbisbal: asistirán a las reuniones y formaciones junto al voluntario con el que convivan y estarán junto a ellos en su mesa de trabajo durante el día.

Una vez finalizada la etapa de socialización, cuando tengan alrededor de 12 meses, Tana y Moka recibirán formación específica para aprender a ser perros de terapia para personas con discapacidad intelectual y se entregarán a la Associació CRIT para que participen en sus programas.

En la primera edición de la iniciativa, en 2014, el proyecto GUAU contribuyó en la mejora de la vida de 3 niños, y en la segunda edición, gracias a la colaboración de más de 25 voluntarios de Purina, se ayudó a mejorar el día a día de 6 niños en aspectos clave como el sueño, la mejora en la interacción con otras personas o la estimulación en la comunicación verbal de los pequeños.

La labor de los voluntarios del Proyecto GUAU resulta crucial y, sin duda, ellos son responsables de gran parte del éxito de las dos ediciones anteriores. La formación de los perros, en ocasiones, y sobre todo en la primera etapa de su vida, supone un gran esfuerzo por parte de los voluntarios que se traduce en una alta dedicación de tiempo y constancia en la corrección de comportamientos del perro.

Aquí vemos a Tana y Moka en las oficinas y cómo es el día a día junto a los voluntarios: