Elige viajar solo, redescúbrete

Sí, sé lo que debes estar pensando. ¿Por qué viajar solo cuando puedes hacerlo con tu pareja o tus mejores amigos?

Y tienes razón, viajar en buena compañía es algo indescriptible, algo único. Los buenos amigos (los que cuentas con una mano), te abren la mente y te muestran que existe un mundo más allá de tu conocimiento. Te enseñan que, a veces, decir sí a aquello que en un principio no te interesa puede mostrarte cosas increíbles.

Si viajar con amigos es algo tan maravillo, ¿por qué te aconsejo viajar solo por lo menos una vez en la vida? Muy sencillo. Necesitas salir de tu zona de confort. Qué frase tan conocida y tan poco usada, ¿verdad?

Coge una mochila o maleta (según tus preferencias) y vete. Conócete. Redescúbrete. Solo sabes un % mínimo de todo lo que puedes llegar a ser y solo en las situaciones más insospechadas podrás llegar a averiguarlo. Pero claro, para eso debes salir de esa comodidad. ¿Estás dispuesto?

Es normal sentir miedo en un primer contacto. De hecho, lo raro sería no tenerlo. Ya no tendrás esa seguridad al compartir las dudas y decisiones del viaje, deberás afrontarlas tu solo. Pero al hacerlo, conseguirás tu primer objetivo: ganar en autoconfianza.

La distancia del viaje es lo de menos, da igual viajar a 100 km de tu casa como a 1000, notarás en la misma medida los cambios, salvo el de tu nivel de inglés, que mejorará mucho más en el segundo de los casos.

Durante todo el trayecto comprobarás qué lugares son los que de verdad te interesan visitar. No influirán en tu elección las opiniones de ningún compañero de viaje. Harás únicamente lo que tu decidas hacer.

Viajar solo no es sinónimo de soledad, para nada. Pensar que cuando una persona decide viajar sola es porque está soltera o no tiene amigos es una de las grandes equivocaciones. Cuando viajas con la única compañía de ti mismo es cuando más personas conoces. Tanto si eres hablador como tímido, nacerá o se reforzará tu parte más sociable.

Conocerás a gente de todas las partes del mundo, de diferentes culturas y estilos, enriqueciendo así tu forma de entender la vida. Cuando viajas con tu grupo de amigos, en cambio, te aíslas y reduces la conversación entre las personas con las que vas.

Aunque sin lugar a dudas, lo más valioso que conseguirás de todo este viaje, tanto exterior como interior, será conocer tus virtudes y debilidades. Las verdaderas, no las que muestras a los demás. Cuando finalmente te conoces, sin máscaras ni disfraces, consigues ser libre. Y eso, déjame decirte, es lo más preciado que puedes alcanzar en la vida. Porque al sentirte libre lograrás hacer todo lo que te propongas.

Todo esto se logra viajando solo. Cuánto con algo tan simple y a nuestro alcance. Simple pero nada sencillo.

¡Qué el miedo no te pare, anímate a redescubrirte viajando solo!