El Congreso pide que las mascotas no sean bienes embargables

Las mascotas se han convertido en un miembro más de muchas familias, sin embargo, aún hoy no están reconocidas como tal en la legislación española. El Código Civil considera a los animales domésticos como bienes patrimoniales embargables como cualquier otro bien material. Para cambiar esto, el Congreso de los Diputados ha acordado por unanimidad una Proposición No de Ley (PNL) que pide al Gobierno reformar el Código Civil para crear una categoría especial donde los animales sean considerados seres sensibles y no como simples cosas.

¿Las mascotas son embargables?

Actualmente sí. El Código Civil vigente considera a los animales de compañía como objeto y bien patrimonial susceptible apropiación y de libre disposición por parte de los dueños, pudiendo ser incluso embargadas. Permite por lo tanto poder ser ejecutadas por los acreedores, subastadas para liquidar una comunidad de gananciales o introducidas en lotes y sorteadas en supuestos hereditarios.

Con la crisis económica algunas protectoras de animales han tenido que acoger mascotas de familias embargadas que no han podido hacerse cargo de ellas o directamente han sido embargadas como “bienes semovientes” junto con el resto de bienes. Y es que si las mascotas tienen alto valor económico como un perro de raza pura podrían ser embargadas, al igual que ocurre con el ganado.

La Proposición No de Ley aprobada ahora pide que se reconozca la naturaleza extra patrimonial de los animales de compañía para que las mascotas no puedan ser embargables bajo ningún procedimiento judicial. El objetivo es recoger su derecho a ser mascotas y no como un bien económico.

El Código Penal más actualizado recoge ya el maltrato y abandono de animales como delito, pero quedan muchas reformas pendientes y pasos por dar para mejorar la vida, trato y derechos de los animales. La actual propuesta de reconocer a las mascotas como seres sensibles busca que el ordenamiento español se adecue a la normativa europea. Se trata de un primer paso para abrir otros debates necesarios para garantizar el futuro bienestar de los animales.