Por qué no deberías tirar las toallitas por el WC

¿Sabes cuántas toallitas son desechadas por el WC cada año? ¿Sabes cuánto tiempo tardan en desaparecer de las redes de saneamiento? La campaña «No alimentes al monstruo» alerta sobre las consecuencias del vertido de toallitas higiénicas por el inodoro, algo que no solo afecta al medio ambiente, sino también a nuestros bolsillos. Estos productos de base textil no se disuelven o disgregan a tiempo, aunque en el envase ponga que se puede desechar por el inodoro, y provocan graves atascos y averías en la red de saneamiento, lo que conlleva un sobrecoste en los presupuestos y esto repercute en un incremento en nuestra factura del agua.

«Detrás de esta problemática nos encontramos con los hábitos y prácticas cotidianas de la ciudadanía que en ocasiones puede usar el váter como el “cubo de la basura”, para deshacerse de cualquier residuo doméstico como, entre otros, aceites, bastoncillos, restos de comida, productos de higiene íntima, pinturas, productos químicos y, por supuesto, toallitas higiénicas», explican los responsables de la campaña. Y, lo cierto, es que muchas veces se nos olvida que el WC no es una papelera y tiramos por el inodoro muchas cosas que no deberíamos. Y no es solo por el gasto, evidentemente incrementamos el consumo de agua y nuestra factura, sino por que tiene una gran huella mediambiental. Es decir:

  • Consumes más recursos naturales
  • Desechas elementos a las aguas que no deberías estar allí

¿La solución? Una pequeña papelera junto al lavabo y después seleccionar y reciclar todo lo que se pueda. ¡No puede ser más fácil! Mejorar la calidad del agua mediante la reducción de la contaminación, la eliminación de los vertidos y un aumento sustancial del reciclado y la reutilización en condiciones de seguridad a nivel mundial son algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible marcados el pasado año por Naciones Unidas y nuestro deber como ciudadanos es interiorizar estos objetivos e intentar cumplirlos.

Y si aún tienes dudas…

  • A pesar de que en muchos envases de toallitas indiquen que se pueden depositar en el inodoro, la realidad es que este producto no se disuelve con la suficiente rapidez y llega a las depuradoras y estaciones de bombeo prácticamente íntegra, por lo que causa tremendos atascos y graves averías en los sistemas de saneamiento.
  • El váter no es un contenedor. El inodoro es el depósito de excrementos biológicos y papel higiénico. Nada más.
  • Aunque la toallita no llegue al mar de forma integra, es difícil predecir el impacto de los contaminantes contenidos en los productos higiénicos que tiramos por el váter.