Esos excesos navideños…

Excesos Navidad

Durante esta época del año en la que nos encontramos, en la que nos juntamos con nuestros familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc. celebramos comidas y cenas más “abundantes e intensivas” de lo habitual. Es decir, los excesos alimentarios son comunes y tenemos que estar “alerta” para poder hacerles frente, sin olvidarnos de la temida “cogida de kilos” durante estas fechas, un “sinvivir” para muchas personas.

Pero ¿en realidad engordamos tanto durante las navidades? Vamos a contestar a esta pregunta basándonos en un estudio publicado por la revista científica “New England Journal of Medicine”: en el mismo, se pedía a los participantes que respondieran cuánto creían que iba a engordar en navidades: según los encuestados, el peso medio sería de 2,3 kilogramos. Se equivocaron completamente, ya que la media real de aumento de peso fue de apenas medio kilo. Si bien es cierto que quienes más engordaron fueron los ya sufrían un exceso de peso cuando se inició el estudio.

A continuación, os proponemos una serie de recomendaciones para afrontar las celebraciones navideñas sin descuidar nuestra salud:

1.- No hay que llegar a la hora de la comida o de la cena con un gran apetito, es decir, no hay que decir “hoy no como nada que luego hay que cenar mucho”. Lo ideal es “picar” algo antes, por ejemplo, frutas, vegetales frescos y crudos, barritas de cereales, etc.

2.- Realizar una actividad física moderada, pudiendo aprovechar el momento en el que vamos a hacer las compras o recados navideños, subir las escaleras en vez de los ascensores, así como dar pequeñas caminatas de 15-20 minutos.

3.- Tener en cuenta que no solamente engorda la comida, las bebidas alcohólicas son una buena fuente de calorías.

4.- Podemos realizar nuestro “diario dietético”, en el que anotaremos todo lo que comamos y bebamos, para así poder llevar un mayor control. No solamente hay que tener fuerza de voluntad para no sobrepasar la delgada línea que separa el “quedarse bien” con el “empacho”, también hay que saber planificarse.

5.- Desayunar siempre. El hecho de no tomar la “primera comida del día” implica que a lo largo del día tengamos más hambre, ansiedad y necesitemos saciarnos, con lo que los “atracones” pueden hacer acto de presencia.

6.- La Navidad no es solamente “comer, comer y comer”, es un período de celebración en el que ampliamos el círculo de amistades, estrechamos las relaciones, etc. con lo que después de comer es mejor no hacer una sobremesa “interminable”, sino que podemos salir a dar una vuelta, jugar a juegos de mesa o de cartas, huyendo todo lo posible de “la mesa de las tentaciones”.

7.- Y por último, aunque haya que degustar el menú festivo de nuestros padres, abuelos, primos, o cuñados, siempre tenemos que compensarlo con una dieta rica en fibra, en la que incluiremos cereales integrales, legumbres, frutas o vegetales.

Recordad y tened siempre presente lo siguiente: “Todo en exceso es malo”.